Llama al teléfono del hotel, pide reservas, di tus fechas y pregunta si te igualan o mejoran el precio que ves online. La llamada dura tres minutos y es la parte del canal directo que casi nadie usa.
En resumen
- Llama al número del hotel concreto y no al teléfono central de la cadena, porque quien está en recepción es quien tiene margen sobre esa habitación.
- Ten delante las fechas, el tipo de habitación y el precio total que ves online, porque la conversación se resuelve con datos concretos.
- Booking.com indica en su ayuda para hoteles que su comisión media global es del 15 %, y ese porcentaje es el margen que el hotel no gasta si reservas por teléfono.
- Booking Holdings recoge en su informe de cumplimiento del Reglamento de Mercados Digitales que retiró las cláusulas de paridad de sus acuerdos con hoteles europeos.
- Si el precio no se mueve, pide valor: desayuno, mejora de habitación o salida tardía, y pide siempre un correo con el precio total y la política de cancelación.
Por qué una llamada puede cambiar el precio de la habitación
Una llamada puede cambiar el precio porque cambia quién cobra por la reserva. Booking.com explica en su ayuda para hoteles que su comisión media global es del 15 %, que varía según el país y el tipo de alojamiento, y que sube con los programas de visibilidad como Preferred Partner. Ese porcentaje es dinero que el hotel no gasta cuando la reserva entra por su propio teléfono. Nada le obliga a repartirlo contigo, pero es lo que tiene para negociar. El detalle está en cuánta comisión cobran las grandes plataformas a los hoteles.
¿Puede el hotel darte un precio distinto al publicado?
El hotel puede darte un precio distinto al publicado, y en Europa con menos ataduras que antes. Booking Holdings declara en su informe público de cumplimiento del Reglamento de Mercados Digitales que ha retirado las cláusulas de paridad, amplias y estrechas, de sus acuerdos con los operadores del Espacio Económico Europeo. El motivo contractual que un hotel solía dar para no bajar de su propio anuncio ya no existe. No quiere decir que siempre lo haga, ni que llamar salga más barato. Quiere decir que preguntar tiene sentido.
Qué tener delante antes de marcar
Antes de llamar al hotel, ten en pantalla lo que recepción te va a preguntar: una llamada con datos concretos se cierra en un minuto y una vaga no se cierra. Reservar directo funciona mejor si llegas con la comparación hecha.
- Las fechas exactas de entrada y de salida.
- Cuántas personas sois y qué tipo de habitación quieres.
- El precio total que ves online, con impuestos, y en qué web lo ves.
- Si esa tarifa incluye desayuno y si se puede cancelar.
- El teléfono directo del hotel, que está en su web oficial.
El guion, palabra por palabra
Esta es la llamada en el orden que funciona. Lo que va entre corchetes lo rellenas tú.
- Al descolgar: «Buenas tardes, ¿me pasas con reservas, por favor?». En un hotel pequeño, quien te ha contestado ya es la persona correcta.
- La petición, sin rodeos: «Quería una doble del [fecha de entrada] al [fecha de salida]. Online la veo a [el precio total que tengas en pantalla]. ¿Me lo podéis igualar si reservo directamente con vosotros?».
- Si no pueden bajar: «Lo entiendo. ¿Podríais dejarlo en ese precio e incluir el desayuno?».
- Si la respuesta sigue siendo no: «¿Tenéis alguna tarifa que no salga publicada, de socio o para dos noches seguidas?».
- Para cerrar: «Perfecto. ¿Me lo confirmas por correo con el precio total y la política de cancelación?».
Llama a media mañana o a media tarde, entre semana. Las entradas y las salidas concentran el trabajo de recepción a primera hora y al final del día, y nadie negocia con una cola delante.
Qué pedir cuando el precio no se mueve
Cuando el hotel no puede bajar la tarifa, la llamada sigue valiendo la pena: hay cosas que al hotel le cuestan poco y a ti te valen dinero. Pide una sola, la que de verdad te importa.
- Desayuno incluido para todas las personas de la reserva.
- Mejora de habitación si el día de la llegada queda disponibilidad.
- Salida tardía confirmada, no un «ya veremos».
- La misma tarifa pero cancelable, en lugar de la no reembolsable.
- Una habitación en planta alta o al patio interior si te pesa el ruido.
Y pregunta por la tarifa de socio del hotel o de la cadena, que es gratuita y suele estar por debajo del precio público. Ahí está la mayor parte de lo que se puede ahorrar reservando directo.
Cómo cerrar la llamada para que quede por escrito
Cierra la llamada dejando por escrito lo acordado, porque un acuerdo de palabra con recepción no existe en ningún sistema. Pide el correo de confirmación y comprueba cinco cosas.
- El nombre de la persona que te ha atendido.
- El precio total con impuestos, y si la tasa turística está incluida.
- Qué incluye exactamente la tarifa.
- Hasta cuándo puedes cancelar y con qué coste.
- Que los extras acordados aparezcan escritos, no solo dichos.
Cuándo no conviene llamar al hotel
Llamar no siempre compensa, y conviene decirlo. Estos son los casos en los que la llamada no te va a dar nada.
- Ya has pagado una tarifa no reembolsable, así que no queda nada que renegociar.
- Llamas al número central de una cadena grande, donde quien contesta no decide el precio de ese hotel.
- El hotel está casi lleno en fechas de mucha demanda y no necesita convencerte.
- La oferta que has encontrado es una promoción puntual de la plataforma, que el hotel no puede replicar.
- Reservas un apartamento o un alojamiento sin recepción, donde no hay nadie con quien negociar.
Antes de marcar conviene saber si hay algo que ganar. La extensión de Directo compara el precio directo del hotel con lo que muestran las plataformas mientras navegas, así que llamas sabiendo qué cifra poner sobre la mesa. La usan más de 300.000 viajeros.
Preguntas frecuentes
¿Con quién tengo que hablar cuando llamo a un hotel?
Pide reservas o recepción del hotel concreto en el que quieres dormir. En un alojamiento pequeño, quien contesta ya suele poder cotizarte la habitación. En una cadena grande, el teléfono central toma reservas pero no decide el precio de una propiedad concreta.
¿Es mejor llamar al hotel o escribirle un correo?
La llamada es más rápida para saber si hay margen y el correo es mejor para dejar constancia. Lo eficaz es hacer las dos cosas: llamar para preguntar y pedir por escrito el precio total y la política de cancelación. Si no contestan, el correo funciona igual.
¿Puede el hotel igualarme el precio que veo en una plataforma?
Puede, si quiere. Nada le obliga a igualarlo y algunos alojamientos no lo hacen por política interna. Lo que ha cambiado en el Espacio Económico Europeo es que las cláusulas de paridad han salido de los acuerdos con las grandes plataformas, así que el contrato ya no es la razón.
¿Pierdo puntos de fidelidad si reservo por teléfono?
No, si la reserva queda asociada a tu número de socio. Dilo al reservar y comprueba que aparece en el correo de confirmación. Los programas de fidelidad suelen reconocer las reservas hechas por los canales del propio hotel, web o teléfono, aunque las condiciones cambian de un programa a otro.
¿Y si el hotel me da un precio peor que el que veo online?
Entonces reservas online y listo. La llamada te ha costado tres minutos y te ha quitado la duda. Apunta el precio que te ha dado el hotel, porque si vuelves a mirar en unos días y ha bajado, sabrás si merece la pena volver a llamar.

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